28/08/2019

Articulos - Clínica

La agorafobia es la complicación más frecuente y que más afecta a quienes padecen un trastorno por pánico.

Ambos cuadros, al igual que las fobias específicas, la fobia social y la ansiedad generalizada son los más comunes Trastornos de Ansiedad.

Todos ellos se caracterizan por la inhibición de la conducta (a veces expresadas como conductas improductivas) y la evitación.

El problema es que la evitación calma la ansiedad en un primer momento, pero la agrava posteriormente.

La evitación del pánico suele ser la agorafobia, que es el temor a estar en algún lugar (espacios abiertos, cerrados, llenos de gente o lo que sea) en que la persona siente que no podría ser ayudada en caso de tener una crisis. Eso lleva a evitar esos lugares, lo cual empeora el cuadro de pánico y la propia agorafobia. Esta puede así, llegar a ser extrema y limitar seriamente la vida de la persona.

Lo contrario de la evitación es el afrontamiento. Y en forma gradual, progresiva y con la ayuda de técnicas de respiración, relajación e imaginación es parte fundamental del tratamiento de la agorafobia.

Por la Lic. Cynthia Córdoba
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