La Lic. Daiana Andrés Nos habla de Valor Personal

10/02/2020

Articulos - Clínica

~Unas pequeñas líneas sobre la importancia de conectar con el Valor Personal~

 

Enero. Sol. Verano. Amores "de verano"; corazones "virtuales" a través de "likes", y tantos otros "reales", quizás, desatendidos. El programa de la tarde que hace poco más que “informarnos" sobre la vida íntima de los “famosos”, y, mientras tanto, nosotros, entre medio de todo ello, como “espectadores”; bien pudiendo ser “protagonistas” en nuestras vidas. Pero para serlo-ante todo- debemos conocernos, aceptarnos, valorarnos; algo a lo que no estamos –usualmente- acostumbrados.

 

Una catarata de estímulos inunda nuestra visión, porque, claro, es verano, y ello da lugar a que resurja el fanatismo por el exhibicionismo, el mostrarnos "felices”, "sonrientes”, “pudientes", de vacaciones, probando nuevos desafíos. Y la lista continua; pues  “mostrarse” pareciera ser la consigna, que cada quien hará propia a su manera.

 

Ahora bien, ¿Qué mostramos de nosotros mismos? ¿Qué elegimos exhibir? ¿Qué buscamos con ello?

 

Tal vez, las respuestas a tales preguntas requieran un poco de introspección, implicarán el desafío de “mirar hacia el interior", por un momento. Y ese es uno de los caminos, ineludibles, a fin de tener el gusto de conocernos, un poco más. Pero no por ello, el único. También podemos intentar dar respuesta a dichas preguntas, reflexionando acerca de nuestras relaciones interpersonales: nuestros vínculos, las personas allegadas a nosotros, que no son sino reflejo de aquello que elegimos valorar. No olvidemos que – en última instancia- nuestras relaciones, parejas, amistades, dan cuenta de cuánto nos “conocemos”, nos aceptamos y nos valoramos a nosotros mismos.

 

En tal sentido, podríamos reflexionar acerca de lo común que resulta en las Sociedades Occidentales el exhibir al cuerpo físico en primera plana, así como también  que se presuman los objetos materiales – que por su “precio”, dotan de “valor" al poseedor. Sin embargo,  ¿Cuántas veces elegimos conscientemente otorgarle valor? Y acaso, ¿Cuántas otras, ello es producto de la cultura de la época, de las Sociedades de Consumo; hijas de la Modernidad Líquida que Bauman[1] (2008) postularía?....

 

Es en este contexto, que el des- cubrimiento de uno mismo se vuelve- a juicio personal- una necesidad; en tanto debemos conocer que en base al autoconcepto que tengamos de nosotros mismos, es como nos mostramos hacia el Otro, y - por tanto- exhibimos aquello que consideramos valioso ,o por lo cual queremos que se nos “valore".

 

Ahora bien, cabe destacar que al  “exhibir” y  al “observar” hay un sujeto que realiza dicha acción, que va más allá del simple hecho de unos “ojos que miran”, o un “cuerpo” que se muestra. Entonces, no todo es determinismo. Y aquí es donde podremos jugar, un poco, en nuestro margen de acción subjetiva, a través del libre albedrío. Pues-claro está- que lo que se nos es mostrado, exhibido, no coincide siempre con lo que el sujeto ve, ni mucho menos, con la totalidad de lo que el sujeto es. 

 

Por tanto, no todos vemos lo mismo, ni vemos incluso el mismo objeto de la misma manera. Nuestro valor personal, no depende exclusivamente de aquello que mostramos, ni coincide necesariamente con lo que el Otro ve. Sin embargo, sí habla de nosotros aquello que mostramos hacia el Otro; aquello que vemos en el otro, e incluso los vínculos que elegimos.

 

Es por ello, que invito al lector, a realizar el ejercicio práctico de observar con atención, aquello que miramos...

 

¿Qué estamos valorizando de manera prioritaria? ; ¿Qué se nos es mostrado? ¿Qué vemos de ello? ¿Qué vemos en ello?

 

Reflexionar acerca de qué estamos valorando puede convertirse en el puntapié inicial para dar cuenta de cómo estamos siendo valorados, cómo elegimos darnos a conocer ante el mundo, y rever, entonces, cómo encarar nuestros proyectos en este nuevo año que comienza. Y allí se interpone la necesidad de conocernos más; de sincerarnos con nosotros mismos, y reflexionar sobre aquello a lo que queremos otorgarle valor. ¿Cuáles son nuestras prioridades, nuestros proyectos, metas, deseos o sueños que queremos concretizar? ¿Nos conectan, acaso, con nuestro valor personal, o nos alejan del mismo?...

Este cambio de Década, puede ser una propicia oportunidad para cambiar nosotros “con” el calendario; y no cambiar –únicamente- el calendario. Tomemos el coraje suficiente para ir al encuentro con nosotros mismos, para conocernos más, conectar con nuestro valor personal y poder desde allí, manifestar en nuestra vida aquello que – hasta ahora- consideramos como  un mero potencial.

 

 

Lic. Daiana Andrés

M.N 688/6

 

Referencias Bibliográficas:

-Bauman, Zygmunt (2008). Modernidad Líquida. Bs.As. Ed. Fondo de Cultura Económica.

 

[1] Zygmunt Bauman, reconocido sociólogo, filósofo y ensayista polaco emplea la metáfora de “la fluidez” para dar cuenta de ciertas características de nuestra época que permiten comprender parte de nuestro malestar actual. Para dicho autor la disolución de los “sólidos” de la Era Moderna es lo que domina la totalidad de la vida humana en la actualidad .Por consiguiente, el orden económico es puesto en primer plano, ya que es lo que la rige, al ir emancipándose  progresivamente la vida económica de sus tradicionales fundamentaciones políticas, éticas y culturales.

 

 

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